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Marea naranja: la nueva lucha social

Como muchos ya sabréis, mañana 14 de noviembre, ha sido convocada una huelga general y un paro social en todo el país a causa de los recortes efectuados por nuestro Gobierno. Uno de los grandes tijeretazos se ha dado en los servicios sociales de nuestro país y, también, a la Ley de Dependencia y todo esto está acabando con el Estado de Bienestar que se ha ido construyendo hasta el momento y, tarde o temprano, dejará a muchas personas en la más absoluta pobreza y con tan solo la ayuda de la beneficiencia, de ahí ha surgido la marea naranja contra los recortes sociales y de ella me gustaría hablar, porque me considero estar dentro de dicho movimiento.

¿Por qué naranja? os preguntaréis, es un simple color de reconocimiento, destacar sobre el resto de movimientos sociales, un color de identificación hacia esos recortes que ocasionan la exclusión y desfavorecen a la cohesión social. Es un movimiento muy importante al que, cada vez, se está uniendo más gente de nuestro país y aunque ha sido creado por el Consejo General de Trabajadores Sociales, también, son partícipes de el varios Colegios de Educadores Sociales y la propia ciudadanía que se quiera unir a esta marea. Quién quiera saber más sobre ella y conocer sus acciones, invito a visitar la página web http://www.cgtrabajosocial.com/consejo/Marea_Naranja

A colación de la huelga general del día de mañana, creo importante una amplia participación, porque ya estamos cansados.

– Estamos cansados de que se genere más paro en este país en vez de generar más empleo como nos tenían prometido.

– Estamos cansados de que suban nuestros impuestos en vez de bajarlos como nos tenían prometido.

– Estamos cansados de tanto recorte social que antes se criticaba y que nos tenían prometido no hacer.

– Estamos cansados de la reducción de nuestra protección social en vez de aumentarla como nos tenían prometido.

En definitiva, estamos cansados de que nos dejen con un futuro incierto en el que nadie sabremos donde vamos a llegar. Tenemos que rechazar estas políticas y construir un Estado más feliz entre toda la ciudadanía, dejando de lado a cuatro mamarrachos de turno que sólo quieren destrucción y más destrucción favoreciendo una exclusión social que nadie queremos y que a todos nos influye y, para ello, tenemos que tener en mente lo que no queremos, que es desigualdad, injusticia y pobreza y cambiar todo eso por igualdad, justicia y bienestar, porque no pedimos riqueza, solo pedimos bienestar que no creo que sea demasiado.

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Idealismo social: todo un sueño

Como todo ser humano yo, también, tengo sueños pero no hablo de sueños personales sino de sueños sociales. Muchas veces me he preguntado como sería la sociedad ideal porque, claro está, que no vivimos en ella, es inexistente pero como soñar es gratis, plasmaré este sueño en esta entrada con pretensión de que, algún día, se haga realidad.

Mi sueño se desarrolla en un mundo de iguales, sin clases sociales, todos colocados en una misma escala, en la cual los ricos ya no son tan ricos y los pobres ya no son tan pobres.

Es un mundo donde los niños y niñas ya no son explotados por meros capitalistas que sólo les interesa lucrarse y mantenerse poderosos.

Es un mundo donde los conflictos sociales y políticos ya no se resuelven con violencia y con el uso de armas que matan, injustamente, a inocentes ciudadanos.

Es un mundo donde el hombre y la mujer se encuentran paralelos, en igualdad de condiciones, nadie es más fuerte que nadie ni tiene la potestas de poner la mano encima a nadie.

Es un mundo en el que la libertad sexual ya no es un tabú y en el que, cada uno, es libre de escoger a la persona con la que quiere compartir su vida, sea hombre o mujer o viceversa.

Es un mundo en el que ni ciencia ni religión tienen el poder de pensamiento sino que, cada individuo, construye su propio saber y sus propios ideales y, con ellos, crecer como persona.

Es un mundo donde no hay destrucción alguna, un mundo de color, sin contaminación ni animales ni vegetación muerta.

Es un mundo sin crisis y con bienestar social, sin capitalismo alguno y en el que sólo importa la felicidad de la ciudadanía.

En definitiva, este es el mundo de mis sueños y estoy convencido de que el mismo que muchos otros. Si los Derechos Humanos Universales defiendes muchas de estas carencias, ¿por qué no cumplirlos? Si así fuera, todo sería más fácil y todos seríamos un poco más felices. ¿Mi próximo sueño? Que esto sea posible.

 

Redes Sociales: estoyconectado@.com

¿Quién no hace uso, hoy en día, de al menos una red social de las muchas que circulan por Internet?, lo más probable es que pocas personas contesten a esta cuestión. Estamos en el siglo XXI, en una nueva era, en la nueva era de las comunicaciones y esto, sin duda, tiene sus pros y sus contras y es, sobre este tema, del que me gustaría hablar y, más que nada, del uso incorrecto e irracional que, muchas veces, se hace de todas ellas.

Podría enumerar cada red social existente, una a una, sin llegar a cansarme pero todos las conocemos de sobra, son herramientas que utilizadas de una manera racional pueden llegar a ser gran utilidad pero, en la mayoría de los casos, esto no es así y quiero poner como ejemplo algo que mis propios ojos han visto y que, la verdad, entra dentro de mis preocupaciones, el uso de las redes sociales por parte de la adolescencia. ¿Qué adolescente, de hoy en día, no usa tuenti, por ejemplo? muy poquitos; la mayoría agregan a miles de amigos, de los que me atrevería a asegurar que el 90% son solo conocidos, cuelgan sus fotos más comprometidas, comentan todo lo habido y por haber y dejan mensajes de todo tipo sin importarles quien los vaya a leer; con todo esto no son conscientes del peligro al que se están exponiendo ellos solos, porque una red social como tuenti, si está mal gestionada, es una ventana abierta al mundo, una ventana por la que todos y todas podemos mirar y comentar y, de ahí, navegar a nuestras anchas y extraer la información más jugosa que, muchas veces, puede incluso ser manipulada.

Como educador que soy, todo esto lo veo como un problema muy serio para nuestra adolescencia e, incluso, diría que para nuestra infancia, también, porque he podido ver a niños y niñas de 10 o 12 años, que aún no están permitidos para poder utilizar este tipo de redes sociales, que se inventan sus edades para poder, al menos, crearse una cuenta. Pienso que, desde el hogar de estos chavales y chavalas, eso debería estar un poco más controlado, yo abogo por eso, por un control estricto, por parte de los padres, en este sentido porque ni se imaginan de los posibles peligros en los cuales sus hijos e hijas se podrían meter.

Hasta ahora hemos visto mi gran preocupación sobre este tema pero, como he dicho anteriormente, yo pienso que las redes sociales pueden llegar a ser herramientas de gran utilidad. Ahora hablo por mí, yo soy usuario de varias redes sociales y llevo tiempo siéndolo, he de reconocer que, al principio, quizás no hiciera un uso adecuado de las mismas pero, con el tiempo, me he dado cuenta del jugo que se puede extraer de ellas, por ejemplo, a mí, personalmente, me sirven para poder promocionar este blog, lo cual me abre puertas para que lo lea más gente, en ellas comparto mis intereses, mis inquietudes, acepto en mi lista de amigos sólo a personas que me interesan y controlo, al máximo, la privacidad de todos mis datos pero esto es porque, ahora, si sé gestionar adecuadamente una cuenta en redes sociales.

Sobre esto podría hablar mucho más pero quiero dejar bien claro el mensaje que quiero transmitir y es que las redes sociales son muy buenas compañeras pero, a su vez, las peores enemigas así que ten algo claro, cuando te conectes sé tu quien controlo tu información, no dejes que sea otro quien lo haga por tí.

En base a este tema de redes sociales os quiero dejar dos vídeos; el primero es un breve vídeo realizado por una empresa de marketing en el que explica el fenómeno actual de las redes sociales y, el segundo, es un reportaje sobre la importancia de las redes sociales en la actualidad y, sobre todo, en los jóvenes. Y si queréis vivir, en primera persona, el peligro que, a veces, puede surgir con el uso irracional de redes sociales, os invito a que visitéis esta página web, impresiona de verdad http://www.takethislollipop.com/

El negocio de la vida

Visualizan tu futuro, se ponen en contacto con tus seres fallecidos, te liberan de cualquier mal de ojo, entre muchas otras cosas más y, todo ello, a través de miles de métodos, cada cual más extravagante. Estoy hablando, posiblemente, de los grandes timadores y estafadores del siglo XXI, los videntes, mediums, tarotistas, brujos y brujas que se dedican a “resolver” los problemas de las personas que acuden a ellos y ellas. Este es el tema que me gustaría tratar, en el día de hoy, un tema bastante delicado pero cargado de misticismo y mentiras.

He de decir, de antemano, que respeto todo lo que rodea a ese mundo espiritual pero no comparto, para nada, todo lo que se obtiene de él. Soy consciente de que se trata de una profesión, como cualquier otra pero, también, se está convirtiendo en todo un negocio, cada vez más rentable.

Pero, ¿quiénes son víctimas de todo este negocio?, realmente, víctimas somos todos pero, los más vulnerables, son las personas ancianas que se sienten solas y tienen la necesidad de encontrar una ayuda que les haga sentir mejor pero está claro que siempre les van a decir lo que esas personas quieren escuchar o, en algunos casos, alargar el problema de una manera innecesaria para que, tiempo después, vuelvan a llamar a estos “profesionales”. Esa es otra, las llamadas, son todas llamadas 806 lo que hace que el costo sea de más de 1€ por minuto, contando todo el tiempo que te mantengan a la espera más la consulta, la verdad que tienes que permitírtelo con creces yo, desde luego, no lo haría.

Otro asunto que me llama la atención y que me indigna es el creciente apogeo de todos estos videntes y mediums en nuestro país existiendo, incluso, canales temáticos de televisión con 24 horas ininterrumpidas de consultas de tarot y haciendo programas que, a mi gusto, me parecen muy poco sensibles y con falta de respeto, en el que contactan con tus seres fallecidos, a todos nos gustaría saber como se encuentran pero me parece, como digo, una falta de respeto absoluta y la verdad es que sí, soy un tanto escéptico ante estos temas, como digo me parecen muy delicados de tratar pero aún así lo respeto como a cualquier cosa pero pienso, realmente, que cuando alguien de nosotros tiene un problema que pueda parecer serio lo importante no es acudir a este tipo de “profesionales”, no, para cada problema existe su profesional correspondiente, si es tema salud tenemos al médico, si es tema social tenemos psicólogos y así a todos.

Mi mensaje es claro, no nos dejemos engañar, sólo están ahí para sacarnos nuestros ahorros, para alargar nuestros problemas y para no encontrar, nunca, una solución fiable. Recordemos que sólo nosotros tomamos las riendas de nuestra vida, no dejémos que otros las tomen por nosotros porque, al final, no hacen otra cosa que jugar y ese es el negocio que hacen con nuestras vidas en el que está, más que claro, que nosotros nunca seremos beneficiarios de ello.

Os dejo aquí otro artículo con respecto a este tema, que trata un caso vivido hace un tiempo en un programa de videncia en La Sexta, que seguro os hará ver, hasta que extremo son capaces de llegar todos estos “profesionales”. Con este artículo comprenderéis el significado de la imagen que, también, os muestro.

http://es.paperblog.com/el-vidente-timador-de-la-sexta-que-recomienda-un-buen-homeopata-575952/

Pediatría Social: una mirada profunda

Que cada día se aprende una cosa nueva, no tengo duda de ello y más cuando esta misma tarde he leído un artículo sobre una nueva forma de medicina que, con mi titulación, me ha parecido la mar de interesante. Hablo de la Pediatría Social y de ella me gustaría hablar en este post.

Para dejar claros los conceptos, en primer lugar, explicaré, brevemente, que es eso de la Pediatría Social, que no es más que una rama de Medicina que se dedica a la atención a la salud de la infancia pero, abarcando todas aquellas situaciones en las que la salud del niño sufre por una causa externa social y que, claramente, repercuta sobre su entorno social.

¿Por qué fomentar esta nueva modalidad de Pediatría?  La respuesta está muy clara y es que, cada vez más, los pediatras se encuentran con multitud de problemas, en nuestros infantes, que unas pastillas, tomadas cada 8 horas, no son capaces de solucionar. Son problemas sociales como el fracaso escolar, el maltrato infantil, la obesidad, la adopción de los propios niños, entre muchos más.

La verdad es que todos estos problemas se están viendo acrecentados, con el paso de los años y, por ello, se quiere reforzar el carácter social de la atención a nuestra infancia y llevar esta práctica, más allá de extrictamente clínico.

Como educador social tengo que decir que, todos estos problemas sociales de los que estamos hablando, son muy preocupantes no sólo para la infancia sino, también, para la sociedad en general y, por ello mismo, que desde la Pediatría se intente trabajar todo esto me parece muy bien y un gran paso para la medicina.

Desgraciadamente, en España, sólo existen tres hospitales, en las comunidades de Andalucía y Madrid, que han impuesto la Pediatría Social en su plan sanitario pero, esto, parece que se ampliará por todo el territorio ya que, esta misma tarde, en el artículo que hablaba al principio, he leído que en Euskadi se quiere implantar la Pediatría Social. Como dice la pediatra del ambulatorio de Lakuarriaga de Vitoria, Maite Aranzabal, se quiere recuperar la visión tradicional del pediatra, con una vuelta a los orígenes ya que

“El médico era muy social, porque podía dar consejos conociendo desde dentro a sus pacientes. Años más tarde, las consultas se convirtieron en un trabajo exclusivamente médico y ahora se está volviendo a ahondar en la faceta social”

En definitiva, espero que esta modalidad sanitaria se implante, lo antes posible, en nuestros hospitales y ambulatorios ya que, creo que sería de gran complemento, por parte de la medicina, junto con los psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y educadores sociales para poder solventar, de una vez por todas, toda esa problemática social tan extensa y ayudar, al fin, a miles de niños que la sufren porque ellos nunca tienen la culpa.